La estirpe de Penélope



Artículo publicado ayer en el suplemento Áncora de La Nación sobre los personajes literarios que esperan y sobre la espera, el tedio, la esperanza y la iluminación en la vida cotidiana.

5 Comments:

Gustavo Adolfo Chaves said...

Me cuadró tanto este artículo que dejé tirado el "Artemio Cruz" que tengo que leer para esta semana y me puse a leer "Godot". Lo tuanis con vos es que uno siempre aprende algo. Lo agüevado es que lo que aprende es cuánto le falta aún por leer. No alcanza una vida, Juan.

De nuevo, muy buen artículo. Entre lo inofensivo de la superficie (que es requisito en Áncora), algunas buenas puyas sobresalen.

Juan Murillo said...

Qué bueno Gustavo, me alegro mucho, uno no sabe si la gente va a pensar que es una fruslería. Ya lo dijiste, pero en cierto modo que haya tanto bueno aún por leer no puede ser una mala noticia.

Victor Hurtado coincidio con vos en que era una mezcla, pero el consjo de él fue: más datos, menos meditación. Cada quién jala para su saco y lo que se riega en medio es lo que se publica.

Martín Cristal said...

Creo que la espera es una situación dramática que Georges Polti pasó por alto en su clasificación: podría ser la Nº 37. Roland Barthes le dedica a la espera una de las entradas más lindas de sus Fragmentos de un discurso amoroso.

Muy bueno el artículo, Juan.

Juan Murillo said...

Gracias Martín. El texto de Barthes es muy bello, mas literatura que teoría, como mucho de lo suyo. Creo que Polti no la incluye porque su lista es una lista de denouments y la espera es, sin otra situación dramática posterior que la justifique, una especie de anticlimax.

Martín Cristal said...

Cierto. Habría que acotar entonces la situación al "descubrimiento de la inutilidad de la espera" (o más brevemente, a la desesperanza), que sí puede funcionar como un desenlace dramático (leve quizás si se lo compara con los más sangrientos de la lista de Polti, pero dramático al fin).