Edgar Allan Poe, snob



Presentación de el libro Poe Siglo XXI de la Editorial Club de Libros, una antología de cuento de ciencia ficción costarricense en homenaje a Edgar Allan Poe.



Edgar Allan Poe, snob
por Juan Murillo 


Para cuando Stephen King publicó su novela número 14, Misery, ya era indiscutiblemente el autor de literatura de terror más conocido del siglo XX.
Actualmente a publicado 40 novelas de terror, pero ya desde 1987 se daba cuenta que el hecho de publicar lo que en EE.UU. se conoce como ficción de género, específicamente en el género de terror, lo estaba encajonando en el imaginario de sus lectores en una cárcel de la que no le sería fácil escapar.

En Misery, King cuenta la historia de Paul Sheldon, un escritor de novelas románticas, otra de las categorías de la ficción de género, quien sufre un accidente en un lugar apartado y es encontrado, con ambas piernas rotas, por la enfermera Annie Wilkes, fanática de sus novelas. Paul Sheldon, en su última novela ha matado al personaje de la serie, Misery, porque estaba cansado de escribir siempre lo mismo y desea hacer un cambio en su carrera. Annie Wilkes, sin embargo, tiene planes diferentes. Aprovechando que Sheldon no puede caminar y está a su merced, lo obliga a escribir una continuación de la serie en la cual revive a su protagonista muerta, Misery. Cuando, durante la redacción de esta novela forzada, Sheldon empieza a mejorar y recuperar la capacidad de moverse, Annie Wilkes va a su cobertizo, trae un hacha y procede a cortarle, primero los pies, y luego otras partes del cuerpo para que no pueda escapar y termine la novela que ella tanto a esperado y que tanto desea. No hace falta ser muy perspicaz para entender que esta novela de King es una queja alegórica en contra de lo que él siente es una imposición de su público, que lo obliga, en cierta forma a escribir una y otra vez los mismos libros. Libros que, él piensa, quizá lo estén limitando como escritor. Entiende que su público prefiere verlo a él mutilado como escritor que perder los libros que tanto aman, libros predecibles, de receta, que ofrecen historias reconocibles de las que ya se sabe que esperar.

Edgar Allan Poe es el autor de literatura de terror más conocido del siglo XIX, y muchos dirían incluso que es el escritor de terror más importante de todos los tiempos. De hecho cuando se piensa en Poe, se piensa inmediatamente en sus cuentos de terror. Pero Poe no sólo escribía cuentos y poemas terroríficos, aunque eso sea lo que parece haber capturado más profundamente la imaginación de sus lectores. Poe escribió ensayos literarios y científicos, crítica literaria, historias de aventura, humor, parodia y, lo más importante, historias de detectives. Y no sólo escribió historias de detectives, sino que él fue quien inventó la categoría de ficción conocida como ficción de misterio o detectivesca. Su detective, Dupin, es el prototipo de Sherlock y de Poirot y predata a Porfirio Petrovich de Crimen y Castigo y al Inspector Javert de Los miserables.

El detective hipercerebral, obsesionado con el detalle y la distribución espacial de la escena del crimen y la deducción de las motivaciones con base en el comportamiento es un invento de Poe. Pero no es simplemente un invento más, entre sus mucho personajes, sino que quizá sea la verdadera quintaesencia de lo que Poe era como escritor.

Edgar Poe quedo huérfano y luego fue adoptado, como se sabe, por John Allan, un empresario rico que nunca lo quiso, pero que lo llevó a vivir consigo a Inglaterra donde vivió en internados en los que estudió literatura, griego, latín, francés y otras ramas de lo que en esa época se consideraba un educación clásica. Pero al llegar, ya mayor, a la Universidad de Virgina, Poe empezó a vivir la vida por la cual se haría sórdidamente famoso, bebía en exceso, se endeudaba apostando y finalmente John Allan, tras la muerte de la madrastra de Poe, se casó de nuevo y decidió desheredar y desconocer al joven escritor.

Poe se encontró de pronto abandonado a sus propios medios, durante la depresión económica de los 1830, con apenas su educación clásica como única herramienta para tratar de subsistir. Para esa época hubo una explosión de revistas literarias que resultaban atractivas porque publicaban material de mejor calidad que los periódicos y eran más baratas que los libros. Antes del gran pánico de 1937, todas estas revistas pagaban a los escritores que publicaban, por lo que Poe se dedicó entonces a colaborar en ellas, pero siguiendo un plan muy particular. Según sus propias palabras: “La historia de las Revistas demuestra claramente que aquellas que han logrado la celebridad se la debían a artículos similares en naturaleza a Berenice”. Berenice siendo el cuento de Poe en el cual un amante desentierra a su amada muerta y le arranca los dientes sin saber que la habían enterrado viva. Lo que Poe había descubierto era que al público le gustaban las emociones fuertes de lo que se conocía como el terror gótico (castillos malditos, casas embrujadas, personas enterradas vivas, fantasmas, muertos de reviven, cuerpos en descomposición, canibalismo, etc). Del público de estas revistas dijo que “La nariz de la masa es su imaginación. Tirando de ella se la puede guiar mansamente a cualquier parte.” El primer texto de horror gótico de Poe, Metzengerstein, es en realidad una parodia de ese género y los finales de muchos de sus cuentos tienen un carácter melodramático que solo puede ser una deliberada mofa del tremendismo de estas historias. El final de El corazón delator, traducido por Cortázar, es tan buen ejemplo de esto como cualquier otro: “-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón! “ No cabe duda de que Poe consideraba el horror gótico como un género que estaba por debajo de sus capacidades y quizá sea por eso que a la vez que escribía y publicaba estas historias se burlara abiertamente de otros escritores que hacían lo mismo; como Tomas De Quincey, que en Londres había publicado con Blackwood Magazine sus famosos textos “Las confesiones de un comedor de opio inglés” y “Del asesinato considerado como una de las bellas artes”. Poe, en su parodia titulada “Como escribir un artículo para Blackwood”, burlandose del tipo de literatura de la que el mismo vivía, le atribuía la autoría las confesiones del comedor de opio al mandril mascota del editor de Blackwood. Lo curioso de este caso es que De Quincey era, para todos los efectos, la contraparte inglesa de Poe. Sobreeducado, tratando de vivir miserablemente de los cuentos tremebundos que escribía, publicando en las revistas o editándolas, y adicto al opio como Poe era adicto al alcohol.

El estilo tortuoso, detallado, descriptivo y lleno de explicaciones de Poe permite imaginar en donde se encontraba realmente su corazón literario. Sus historias de detectives, sus artículos dilucidativos y explicativos sobre los mecanismos de la literatura, sus obsesión por la descripción exacta de espacios imaginarios y de cadenas causales de las tramas, su amor por los enigmas y la criptografía son rasgos que lo definen como escritor más que sus historias de horror. Se puede decir entonces que Poe era, en esencia, un especulador, un pensador, un descifrador de enigmas.


La Historia, con H mayúscula, es, discutiblemente, una de las ramas de la literatura. Los historiadores han invertido mucho tiempo y esfuerzo tratando de demostrar que es una ciencia, pero la verdad es que la Historia es siempre un esfuerzo por describir convincentemente hechos que no son evidentes para los que escuchan esa descripción. Las reyertas entre historiadores que defienden versiones incompatibles de ciertos hechos históricos no hacen más que apoyar esta idea. La Historia debe ser, por lo tanto, un ejercicio literario de convencimiento y depende, para su éxito, de la verosimilitud de lo contado. En ese sentido, la Historia no solo es literatura, sino que es una rama del realismo, que pretende que su descripción sea tomada por sustituto de lo que realmente sucedió. Para lograr esta verosimilitud de la forma más impecable posible, los historiadores arman inmensos rompecabezas compuestos de documentos, entrevistas, objetos, etc, que sirvan de soporte a la verosimilitud de la historia que piensan contar. Por eso, no pocas veces se les llama a los historiadores los detectives del pasado.

Hay además otra rama de la literatura que se dedica a lo mismo, pero usando el vector temporal que va en dirección opuesta, o sea, en vez de enfocarse en el pasado, se enfoca en el futuro y esta rama de la literatura es la ficción especulativa, de la cual forma parte la ciencia ficción. La ciencia ficción, al igual que la Historia, depende para existir de su verosimilitud. Las historias de ciencia ficción pueden ser duras, lo cual significa básicamente que el entramado científico que las soporta esta desarrollado extensamente en el relato, o pueden ser suaves, cuando ese fundamento es débil. Cuando el relato de ciencia ficción es demasiado suave empieza a adolecer de un cierto aire de irrealidad y puede perfectamente saltarse la barda y caer en el ámbito de la fantasía, que es su categoría hermana, al igual que cuando la Historia no está bien fundamentada cae en la novela histórica.

Para rendir un tributo apropiado a Poe, un escritor obsesionado con la explicación de los hechos y la mecánica de los eventos, entonces, nada puede ser mejor que las historias de ciencia ficción. Historias que se basan en una premisa de “y que tal si” y que asumen ciertos avances científicos, tecnológicos o simplemente históricos para el mecanismo de la trama pueda existir.
Lo interesante de la antología que presentamos hoy aquí, Poe Siglo XXI, es que usa algunas de las herramientas de la ciencia ficción para actualizar al personaje histórico de Poe, o en la mayoría de los casos, a sus historias de terror. Las historias de este libro son una especie de híbrido, una historia de terror de ciencia ficción, o un tuercegéneros, como dirían los compatriotas de Poe. Un producto literario que quizá lo hubiera complacido mucho más que la simple reproducción de la receta gótica.

Los textos son además variados, lo cual asegura que cada quien encontrará por lo menos algunos que le gusten. Incluidas aquí hay dos adaptaciones de El Curvo, una paródica y otra de terror, una adaptación bastante fiel de La caja oblonga, dos variaciones de El barril de amontillado, una metaliteraria en contra de las adaptaciones de los cuentos de Poe y otra que pretende por lo menos mencionar una vez casi todos los personajes famosos de Poe, un cuento que a la vez es una simulación y una prisión para un Poe convertido en personaje, una adaptación de descenso al Maelstrom que recuerda a los horrores metafísicos de Lovecraft tanto como los de Poe y un cuento que especula sobre un texto que Poe nunca hizo público.

La premisa básica de la antología parece haber sido no hacer, de nuevo, los cuentos de Poe, si no adaptarlos a lo que de maravilloso y extraño tendría este futuro para él y ofrecerle ese mismo asombro del futuro al lector y eso es lo que quizá le hubiese gustado a Poe. El juego de descifrar las lecturas previas en las lecturas futuras, el desandar el camino de la influencia que recorre todo escritor es un juego de detectives en el más clásico estilo de Edgar Allan Poe y un tributo digno de él. El merito superior de esta colección es ese paso más allá de la cárcel de la que advertía King que atrapan a los escritores que escriben para compla
cer y en la que Poe, encerrado en ella por culpa de su pobreza, escribió cuentos insuperables usando una receta manida para crear una literatura inolvidable.

3 Comments:

Alexánder Obando said...

Verdadero "teaser" de calidad. Me muero por leer el libro. ¿Alguien me puede decir cómo adquirirlo? ¿Quién lo vende?

Jose Ramon Santana Vazquez said...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
100palabras por minuto

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE : OS DESEO UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES 2010- Y FELIZ AÑO 2011 CON TODO MI CORAZON….


ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE ACEBO CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Wílliam Venegas said...

Bien, vengo a leer este blog con calma, recomendado por Warren. De paso, me inscribí entre sus seguidores y me gustaría que usted haga lo mismo en el mío para quedar comunicados por la ruta de blogger (de blog a blog). Gracias.