Transcripciones Infieles, Carlos Alvarado



Transcripciones infieles de Carlos Alvarado, reseña de la colección de cuentos y pequeña bio-bibliografía.


Transcripciones Infieles
Carlos Alvarado
110 páginas
Ediciones Perro Azul, 2006.

La narrativa transita usualmente dos senderos excluyentes, uno es la elucubración, el otro es la narración de historias. Así como hay escritores cuyo único propósito es entretenernos con una buena historia (lo cual se agradece) también los hay que usan la narrativa para explorar o dar vida a sus ideas (lo cual, también, se agradece). Ambas sendas están minadas y sufren de sus propias dificultades para poder ser navegadas exitosamente. De más esta decir que cuando ambas vertientes se unen en una obra de calidad, de ese matrimonio es dable esperar que surja la literatura con vocación de inmortal, como es el caso de los cuentos de Borges.

Lo primero que salta a la vista en este primer libro de relatos de Carlos Alvarado es su inclinación por la elucubración. Las ideas habitan estos relatos como escuetos comentarios o incluso, a veces, como motivación de las acciones de los personajes. En algunos cuentos, como en el caso de Episto encarcelado, las ideas son todo el cuento y engendran la trama. Curiosamente, sin embargo, Alvarado no profundiza nunca en ninguna de ellas. Las desgrana en el cuento como quien habla de algo que da por sentado. Nos dice por ejemplo que "la vida del humano es el alimento del tiempo"(p. 37); que "estamos unidos por el Sol, la Luna, la Tierra, el sexo, el futbol y la soledad"(p. 47) o que "la libertad es una pesadilla para quien esta inseguro (...) la especulación carcome la paciencia y la parsimonia es una pesadilla"(p.28).

Algunos de los cuentos, como El problema de llamarse Carlos Alvarado o El hombre desmembrado (Dios perdone mi fantasía / El frenético / Transcripciones infieles) son en realidad ensayos o fragmentos de ensayos más que cuentos, mientras que otros como El Orfanato Imaginario o Tela que arrulla son más propiamente cuentos, uno realista, el otro fantástico, que se circunscriben a la relación de una historia.

El cuento final del libro y el más extenso de todos, El Cazador de Asesinos, es un cuento policíaco de corte tradicional, donde vemos la capacidad de Alvarado para urdir una trama, y poner en escena a personajes bien definidos aunque no particularmente interesantes. Aquí también notamos una tendencia de Alvarado a la cerebralidad, que en el caso particular de las historias policíacas Hollywood se ha encargado de convertir en la norma. El hecho de que las historias policíacas sean una de las vertientes más exploradas por la gigantesca industria cinematográfica norteamericana resulta en una dificultad añadida para sorprender al lector con un cuento bien logrado dentro del género. En este caso, el dilema moral que hace de centro de la historia es relativamente trillado y los personajes no son suficientemente profundos, pero Alvarado cumple valientemente con otras de las expectativas del lector aportándonos las típicas escenas de colección de indicios, pelea entre detective y jefe, persecución y resolución y enfrentamiento entre detective y asesino con balacera. A pesar de lo predecible de algunos aspectos de este cuento, es aquí donde mejor se evidencia la capacidad de Alvarado para desplegar una historia relativamente compleja y extensa con habilidad, lo cual nos augura futuras novelas bien logradas.

Este primer libro de Alvarado fue calificado por el autor como un libro con un abordaje más novato que su siguiente novela La Historia de Cornelius Brown. Se puede coincidir en que es un libro desordenado, de una variedad caótica, con cuentos, ensayos, y cuentos-ensayo entre brevísimos y muy extensos, y no es posible discernir un proyecto claro detrás de este libro. El libro además sufre de algunas erratas y descuidos estilísticos que se podrían haber solventado con un proceso autorial y editorial más riguroso. Encontramos, sin embargo, a un escritor inteligente, con ideas que necesitan un desarrollo cabal, pero que están presentes ya en este primer libro, aunque sea en forma seminal.

Le tomamos la palabra (parcialmente) a Alvarado, que sabe de qué renquea su colección de relatos, cuando en el cuento homónimo del libro cierra con esta promesa:

(...)prometo hacer transcripciones más fieles de mis concepciones, argumentos y narraciones, y dejar parcialmente atrás los caprichos de mi inconciente y de mi vanidad. (p. 32)

Bio-Bibliografía:

Carlos Alvarado Quesada nació en San José, Costa Rica en 1980. Es periodista y master en Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica. Ganó el concurso de cuento de la Revista Nacional de Cultura de la UNED en 2003. Publicó la colección de cuentos Transcripciones Infieles en 2006 y ese año ganó el premio Joven Creación de novela de la Editorial Costa Rica con La historia de Cornelius Brown
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8 Comments:

Sentenciero said...

Lo bueno de este libro es que tanto se notan sus carencias (todos los autores que hemos publicado muy jóvenes conocemos esa historia) como se disfrutan sus aciertos. Tiene de todo un poco, historias interesantes y es un muestrario de una vocación que Alvarado ha seguido desarrollando.

Juan Murillo said...

A mi me sorprendió no el libro sino el narrador que se ve que hay tras de él, esperando un proyecto narrativo más interesante para empezar a brillar.

Literófilo said...

Asi es, todos muchas veces publicamos por estar publicados, y sea como fuere, a veces publicar un libro nos hace visible y eso es lo importante, estar publicado, y nos tomen en cuenta para revistas, o esas cosas, lo importante de un primer libro es que despues de ese, deben haber muchos mas, y mejores para ocultarlo, y ver ese primer libro como eso, un primer libro. Algo asi dijo Thomas Mann.

Y que dicha que Carlos optara por la prosa, prefieron un libro de cuentos, que un primer libro de poesia, sinceramente.

Heriberto said...

Muy interesante lo que afirmás sobre los dos trillos transitables en la literatura.
No he leído este libro de cuentos de Carlos, pero sí su novela y me parece que es un autor que se adentra en un estilo suelto y casi desparpajado que - lamentablemente- no es muy común entre los autores en nuestro país. Espero que en sus próximas creaciones continué apostando por la frescura y por la consolidacin de su propia voz.

CAQ said...

Estimado Juan:

Muchas gracias por la reseña justa y balanceada. Gracias por señalar los aciertos así como las deficiencias. Solo así puede uno mejorar, y solo así se logra hacer una verdadera comunidad literaria.
Ojalá nos conozcamos pronto

C.

Juan Murillo said...

Heriberto, en efecto se nota una cierta libertad en el abordaje de las historias que, cuando se domina como técnica, puede resultar en una voz narrativa riquísima.

Carlos, fue un placer. Espero estar reseñando tu novela pronto. Garabito me pareció excelente. Saludos.

Editorial Perro Azul said...

Hola!
Ediciones Perro Azul está con un nuevo blog, con catálogo completo en construcción. Haremos algunos links a tu blog, que contiene las reseñas más completas de varios de nuestros títulos.

Juan Murillo said...

Que buena noticia lo del blog y catálogo en línea, de verdad que hacía falta. Linkeen con libertad lo que les parezca útil. Saludos.