La soledad de la batalla, por Juan Murillo



El primer cuento de mi nuevo libro, En contra de los aviones, en el número 3 de la revista Las Malas Juntas

12 Comments:

María said...

Bueno, el final no llegó a dejarme helada por el frío ni nada, pero solo porque aún me dura el olor a waffles, a caramelo, a miel del árbol, al azúcar y al sol y sobre todo... A tu prima XD
Me encantó leerte. :)
Un besito.
María

Lyn said...

Me gustó Juan. Me costó un poco sentir la edad del niño, pienso que de muy niño se tiene menos acervo para describir o interpretar la realidad del entorno por tanto a veces me resultaron muy elaboradas algunas de sus frases, si aceptas mi impresión Juan, hecha con todo respeto. Me gustó la indefinición espacial que va de unos momentos a otros en el pensamiento, eso es así en los niños y en algunos adultos también.
Saludos

Juan Murillo said...

Que bueno que te gustó, María. Hay más de donde vino ese.

Lyn, te entiendo, no es la primera vez que me hacen ese comentario respecto de este cuento. En el libro hay otro en el cual el discurso pretende plegarse completamente al personaje que es un niño y es en, ese sentido, más realista. Pero finalmente ese realismo es una convención que uno puede respetar o no y en este caso, como bien lo apuntabas, toda la sección final echa por la borda la idea de que el que habla es realmente un niño. Yo no lo soy, así que tal vez resulte más realista incluso este que el otro.

Saludos y gracias por pasar.

María said...

http://fotos.fotoflexer.com/8c3d96595ecb7717373cfadfbd4bb644.gif

tetrabrik said...

felicidades por el libro, papá. hay que celebrar.

muy bueno el cuento también. tiene algo de narración líquida a tono con el elemento en el que sucede.

me gustó también que esa voz de niño se mezcla con del otro niño, ya adulto, que la escribe.

pongamos a enfriar las birras

Juan Murillo said...

Tuanis, Luis, el libro está en la calle y las birras en el refri, como debe ser. Te aviso.

Rony A. Guzmán said...

Que buen cuento. Sigo tu blog y tu trayectoria como escritor. te invito a leerme en http://enbuscadelectores .blogspot.com

Wílliam Venegas said...

Juan, estimado señor: de hace días quería felicitarlo por sus críticas literarias en La Nación, que además de buenas,resultan noblemente y doblemente buenas por ser suscintas, claras, definidas e igualmente de sabroso estilo literario. Tal vez lea su libro, por el ánimo que me despierta su prosa en las críticas, aunque sé que no son lo mismo. A mi edad y operado de cáncer, he dejado de leer ficción contemporánea para adentrarme en el ensayo, por un lado, y en autores que tengan al menos 50 años de haber publicado (es una revisitación). Así que si no llego a leerlo en sus libros, ya sabe las razones: nada personal. Saludos.

Wílliam Venegas said...

Acabo de poner una entrada en mi blog sobre los 80 años de la creación del partido comunista en C.R., por si quiere dejar su valioso comentario.

Juan Murillo said...

No hay problema William, no es usted el único aficionado a la conversación con los difuntos. Lo bueno de ser un autor vivo es que eso algo que el tiempo indefectiblemente remedia. Ya vendrá alguien con ideas parecidas a leer mi libro dentro de 50 años y entonces podremos decir que nos encontramos, de alguna retorcida forma, cuando a ninguno de los dos nos pueda quitar tiempo el encuentro.

tetrabrik said...

lo terminé. varios cuentos me gustaron mucho. el que abre, "al final del día" y uno que, en mi opinión, es de los mejores cuentos que leído en un buen tiempo: en contra de los aviones.

qué cuidadoso y elegante en su desparpajo contra las "formas literarias". lleno de sutilezas (no cursilerías ni formas aprendidas) y a la vez poniendo distancia con tanta literatura ya agotada.

no parece y es. me saco el sombrero, juan.

qué alegría leer algo así.

Juan Murillo said...

Gracias, Luis. Me alegro mucho que te gustara en particular En contra de los aviones porque por ahí va la cosa ahora. Me quedo contento.